Sobreviraje y subviraje: ¿En qué consisten?

DSC04301

¿Sabes qué significa que un vehículo sobrevire o subvira y cómo corregirlo? ¿Has oído hablar del “contravolante”? En este artículo vamos a explicar cómo afrontar el posible derrape del vehículo.

Como conductor, la atención a la carretera, a los otros usuarios, y el conocimiento de las técnicas de conducción son claves para reducir drásticamente los accidentes de circulación. Por ello, conviene conocer las situaciones de riesgo habituales y la mejor forma de prevenirlas y combatirlas.

Sobreviraje y subviraje, ¿en qué consisten?

El derrape de las ruedas delanteras o “subviraje” (el vehículo tiende a girar menos de lo que indicas desde el volante al tomar una curva), o todo lo contrario: el “sobreviraje”, que se produce cuando son las ruedas traseras las que derrapan, y puede acabar provocando un trompo.

 

Controlando el Subviraje

En vehículos que lleven tracción delantera, todas las fuerzas motrices están concentradas en las ruedas delanteras. Por ello,  disminuye el potencial de fuerzas laterales que actúan sobre el auto cuando tomamos una curva. Los autos con tracción delantera tienen mayor tendencia al subviraje que otros tipos de tracción. El conductor puede notar el subviraje, cuando la dirección se vuelve imprecisa al tomar una curva y el auto tiende a irse hacia el exterior de la misma, girando menos de lo que se marca con el volante.

Para corregirlo, hay que levantar el pie del acelerador y manejar el volante con la máxima suavidad posible. Así, la velocidad se reduce, y la carga se traslada al eje delantero, recuperando así la adherencia necesaria.

 

Controlando el Sobreviraje

Cuando en vehículos con tracción trasera disminuyen las fuerzas de guiada lateral, la parte posterior tiende a derrapar. Normalmente, se debe a un exceso de potencia, desplazamientos de la carga, firme deslizante o fuertes cambios de dirección; también puede producirse sobreviraje al frenar bruscamente.

El sobreviraje se reconoce fácilmente porque el auto gira más de lo que pretendía el conductor, que notará como si la parte trasera quisiera adelantarle. Para que un conductor pueda corregir un sobreviraje, lo que debe hacer es pisar el pedal del embrague si el vehículo no es automático, y girar rápidamente el volante en el sentido de la derrapada. Esto último se conoce como técnica de contravolante.

Mediante el contravolante se consigue que las ruedas se orienten hacia el mismo lado hacia el que derrapa la parte trasera del vehículo. De esta forma se eliminan  las fuerzas de freno motor que debilitan el potencial de soportar fuerza que tienen las ruedas traseras. En cuanto el giro de volante haga efecto y las ruedas traseras recuperen adherencia, hay que deshacer el giro y volverlo otra vez a su posición para evitar que la zaga deslice y acabe derrapando hacia el lado contrario.